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Campanas extractoras Elegir una campana extractora

3 julio, 2018

A continuación una serie de consejos interesantes para facilitarle la elección de la compra de su campana extractora. Antes de hacernos con ella para la cocina es imprescindible conocer los metros cúbicos de la cocina, el tipo de ventilación, si hay salida al exterior o no y el uso que vamos a hacer de la cocina es decir la cantidad de personas que van a utilizar el aparato. Tendremos en cuenta el tipo de cocina que tenemos, en una cocina de poco metros podemos optar por campanas extractoras más planas o integrables y en cocinas con isla deberemos optar por diseños más grandes y potentes, o que el rendimiento de la campana está relacionado con el recorrido de los tubos, que cuanto más directo sea más efectiva resulta la cocina.

Existen campanas de dos tipos de funcionamiento, las campanas de extracción por evacuación, aquellas en que los humos salen al exterior conducidos por un tubo. Y las campanas de recirculación, mediante un sistema de filtros de carbono, que deben ser cambiados regularmente, depuran el aire y eliminan los olores.

El tamaño aconsejable según expertos es que tenga una superficie de aspiración diez centímetros más ancha por cada lado que la zona de cocción y como mínimo el mismo tamaño que esta. Para colocarla contaremos con situar la campana a una distancia del fuego mínima de 55 centímetros para placas vitrocerámicas, de inducción o eléctricas y de 65 centímetros en placas equipadas con gas.

La potencia que se necesita en una campana extractora, una campana extractora adecuada debe renovar el aire de la cocina entre 6 y 12 veces a la hora (6 a velocidad mínima y 12 a velocidad máxima). Para calcularlo debemos conocer el volumen total de nuestra cocina (alto x ancho x largo) y multiplicarlo por la cantidad de veces que se necesita renovar el aire (12 a velocidad máxima). Por ejemplo, si tenemos una cocina de 25m3 a velocidad máxima la campana debe tener una capacidad de extracción de unos 300m3/h que salen de multiplicar los metros por la cantidad de veces que se necesita renovar el aire (25*12=300). En caso de que tengamos una isla en vez de por 12 deberemos multiplicarlo por 15. También se debe tener en cuenta el ruido producido por la campana no exceda los 60dB, el nivel medio oscila entre los 40 y 50dB.

También tendremos que tener muy en cuenta los filtros de la campana, que normalmente son de aluminio, muy resistentes y se pueden lavar cómodamente en el lavavajillas. Por otro lado, existen unos filtros de carbono activado que deben cambiarse cada cierto tiempo.